HOJA
DE TRABAJO Nº 3
1. ¿Qué
significa el “profesorado como investigador”?
El docente es investigador de su práctica profesional, en el marco de las
bases teórico-metodológicas de la docencia, con el fin de mejorar la calidad de
la educación.
Al profesor se le considera como una herramienta de transformación de las
prácticas educativas.
“Profesor como investigador” significa que el docente debe tener una
actitud positiva ante cambios que se puedan producir y que debe ser consciente
de la necesidad de hacer cambios y mejoras en la educación y en su actividad
docente.
El profesor investigador, es aquel que es autocrítico, innovador, que sabe
aceptar sugerencias, que le gusta que se debata sobre los temas que da en
clase, etc.
2. ¿Cuál
es la relación entre enseñanza e investigación?
Ahora mismo no hay mucha relación
entre la enseñanza y la investigación, más bien se ven como algo separado. Esto
es debido a que no hay muchas técnicas precisas y exactas para la investigación,
a la elección errónea de la búsqueda de la investigación, ya que no suelen
buscar la información las personas adecuadas, a que no hay relación entre los
investigadores e investigadores, por lo que no se buscan los temas adecuados y
por último a la escasa atención que se presta a los resultados de las
investigaciones.
Esto lo único que hace es
que no avancemos ni mejoremos la educación de manera eficiente, ya que la
enseñanza y la investigación debería ser algo que estuviera correlacionado, como
hacen ya en algunos centros innovadores, porque los profesores o personal del
centro son los que mejor están al corriente de las situaciones que suceden en
el aula, de la información que se
necesita recopilar y de los efectos que producen esos cambios en los alumnos,
para mejorar los problemas que podamos encontrar y de cómo poder llegar a una manera
más eficaz de enseñanza-aprendizaje.
Esta relación de enseñanza e
investigación, lo que hace es que haya más relación entre la práctica y la
teoría, en vez de elaborar teorías para llevar a la práctica, podamos elaborar
una teoría a través de la práctica, así tendremos una educación más eficaz, ya
que partimos de lo que funciona y de lo que no para elaborarla. Además no solo
se trata de fijarnos y cambiar la práctica de los alumnos, sino que la de los
docentes también cambie.
3. ¿Cuáles
son las características de un profesor que es investigador?
El profesor investigador:
- Es consumidor y generador de conocimiento.
- Tiene capacidad para reflexionar sobre la práctica y adaptarse a
situaciones cambiantes del aula y del contexto social.
- Debe ser intelectual, crítico, capaz de cuestionar, indagar, analizar e
interpretar las prácticas y situaciones académicas que conlleva la docencia.
- Cuestiona su enseñanza, innova, renueva, pone a prueba sus creencias…
- Problematiza lo que hace con la finalidad de mejorar su práctica
profesional.
4. ¿Qué
relación existe entre teoría y práctica?
La teoría y la práctica deben tener un espacio común de diálogo.
La relación entre teoría y práctica se establece a partir de la asunción
epistemológica de que la solución para la buena práctica yace en conceptualizar
cómo la teoría y la práctica se relacionan.
La teoría ilumina y guía la práctica educativa.
En ciencias sociales ha
surgido un nuevo enfoque que reconoce que la teoría y la práctica están
estrechamente unidas y en diálogo constante.
La práctica busca orientar el aprendizaje con apoyo de la teoría, y la
teoría se reconstruye con los resultados generados por la práctica. De tal
manera, que la relación entre ambos conceptos, se produce por simple
naturaleza.
5. ¿Qué
es el conocimiento educativo y cuáles son sus características?
El conocimiento educativo constituye
en punto de partida para la educación de los estudiantes, ya que de esta depende su desempeño y desarrollo humano en todas facetas de la realidad y del contexto que le acompañan y le son próximas,
es decir, este tipo de conocimiento busca un horizonte para que los sujetos
puedan entender profundamente las realidades que hoy en día el mundo impone, ya
sea a nivel político, ético-moral, económico, religioso, cultural y social. El
fin último de este método de aprendizaje es que los sujetos se posicionen
críticamente frente a dichas realidades, ya sea que las indagué, las analice,
las situé en su vida y las comprenda profundamente para generar un mejor
desarrollo en su vida estudiantil a futuro.
El conocimiento educativo si bien ha
de tener una aproximación empírica, es necesario ver la perspectiva científica
y disciplinar, que influye para una mejor comprensión del mundo y los entornos,
la cual no es una finalidad, sino un medio para la formación del saber en un
sujeto; para que correctamente sea capacitado para entender su vida y, de esta
forma, pueda relacionarla con los conceptos y saberes que le son propios desde
la relación entre el conocimiento cotidiano y científico para el beneficio y la
convivencia social de los individuos. Entonces se hace necesario definir estos
tipos de conocimiento.
6. ¿Qué
significa racionalidad técnica y reflexión en acción?
Es aquella que se fundamenta en la aplicación de las ciencias sociales de la conceptualización y metodología que emana de las ciencias naturales de base empírico-analítica, desde una perspectiva de investigación “científico-natural”. Contiene dos característica fundamentales son la confianza desmesurada en la ciencia y técnica para solucionar problemas humanos.(Víctor Manuel López, 1988).
Es aquella que se fundamenta en la aplicación de las ciencias sociales de la conceptualización y metodología que emana de las ciencias naturales de base empírico-analítica, desde una perspectiva de investigación “científico-natural”. Contiene dos característica fundamentales son la confianza desmesurada en la ciencia y técnica para solucionar problemas humanos.(Víctor Manuel López, 1988).
La persona humana se construye a sí misma, en la dinámica cotidiana de la reflexión-acción. La acción en que nos envolvemos cada día, es una oportunidad para nuestro desarrollo, pero también un peligro amenazante. En tanto se suceda la acción de manera huracanada, sin tiempo ni espacio para la reflexión sobre ella, nuestras vidas se empobrecen en aprendizajes y valores. Por el contrario, si desde la acción logramos reflexionar críticamente, en forma sistemática, no solo mejorará la calidad y eficiencia de nuestras acciones, sino generará en nosotros capacidades forjadoras de una sólida personalidad y un desarrollo estratégico.
La educación representa el espacio privilegiado para hacer de la acción un proceso sistémico e intencionado, de manera que contenga la reflexión crítica como parte de la acción misma. En este sentido, la reflexión crítica posibilita dar sentido y significado a la acción y, desde la acción misma se posibilita enriquecer la reflexión crítica. Este círculo virtuoso da la clave para que el centro educativo logre asumir el desafío de la calidad educativa.
El tema de la reflexión en la educación viene siendo estudiado por distintos autores, convergiendo, en general en que, cuando la actividad bien orientada es parte esencial de la gestión educativa, podrá lograr mayor efectividad de cambios, siempre que venga acompañada, como un sistema único, de la reflexión crítica de la acción misma. Pero no se trata de una reflexión superficial, simplista o enfocada hacia los demás y no hacia quienes realizan la acción. Tampoco esta reflexión queda estancada en un momento, por el contrario, debiera realizarse en cuatro momentos:
a) Reflexionar antes de la acción.
b) Reflexionar durante la acción.
c) Reflexionar después de la acción.
d) Reflexionar sobre cómo se hace la reflexión (meta-reflexión).
7.
Qué preguntas o reflexiones te surgen.
Se entiende que la acción educativa no es neutral puesto que se lleva a
cabo en una realidad determinada en la cual influye y de la que recibe
influencias, ciertamente la investigación acción es la forma pertinente de
articular la teoría con la práctica y la mejora del currículo pero, si ya
existe la idea de cómo cambiar la educación ¿Por qué no se cambia?, ¿Por qué
las instituciones formadoras de docentes no nos enseñan a cambiar y mejorar la
calidad de ésta?, ¿Por qué no nos enseñan a ser investigadores?, ¿Por qué la
enseñanza y la investigación han coexistido como dos actividades separadas? Son
múltiples preguntas pero con pocas estrategias de cambio, separando la teórica
de la práctica comienza a retrasarse la supuesta mejora de calidad de la
educación y así sucesivamente, para luego preguntarnos el porqué del fracaso
educativo y de la enseñanza que deja de ser una técnica y comienza a ser una
obligación y una desmotivación para el profesorado como para los alumnos, ya
que si el profesor no vincula el currículo, que sería el medio por el cual
aprende a probar sus ideas a través de la práctica, con su actividad dentro del
aula este se desmotivara a sí mismo y compartirá su desmotivación con los
alumnos por lo que primordialmente deberíamos de cambiar la forma en que se
estudia y lo que es el aprendizaje en sí para recoger más frutos que
frustraciones educativas.
En definitiva, se precisa de un profesorado con capacidad reflexiva sobre
la práctica, crítico, capaz de cuestionar e indagar, es decir, la de un
profesorado investigador de su práctica educativa y olvidarnos de la enseñanza
tradicional.
Referencias
bibliográficas:
Latorre, A. (2005). El
profesorado como investigador. En La investigación acción. Conocer y cambiar la
práctica educativa. (7-21). Barcelona: Graó.